Sunday, August 28, 2005


Trabajos para todos.




Hace varios años un compañero (Pablo V.) de mi generación de la carrera Ing. Civil Industrial de la Universidad de Playa Ancha, me propuso trabajar con él en una empresa contratista, yo acepte junto con otro compañero,(Víctor) en ese momento comenzó la actividad laboral para nosotros, donde nos desempeñamos de la mejor manera, con la cual trajo como consecuencia que nos volvieran a contratar en la misma empresa a comienzos de este año, comenzamos los tres de nuevo a cumplir tareas más especificas, trabajamos los meses de verano solamente, porque en Marzo se reanudaron las clases en la Universidad, y el tiempo no nos alcanzaba para realizar ambas labores. Pasaron los meses, y uno de los tres compañeros (Víctor) ya casi terminados sus asignaturas volvió a trabajar en la empresas, ahora ya no como un simple trabajador, sino a cumplir tareas como ingeniero, en ese momento nos mencionó la idea de que volviéramos a laborar en la empresa, a ser turnos de noche y estudiar en el día, nosotros (Pablo V. y yo) aceptamos y nos encontramos trabajando actualmente. Dentro de la empresa empezamos a ser las gestiones para que entrara otro compañero (Víctor M.) a trabajar con nosotros, obteniendo buenos resultados, y ahora se encuentra trabajando con nosotros….
La idea es esa, hacer una buena labor para abrirles las puertas a nuestros propios compañeros de que se integren a trabajar con nosotros, en este momento está la posibilidad de que entren a trabajar varios amigos y compañeros de la Universidad. Esperemos que otros compañeros hagan suyo este ejemplo, y comiencen a darles la posibilidad de trabajar a muchos estudiantes de nuestra carrera Ing. Civil Industrial.





Wednesday, August 24, 2005

En aquella larga jornada encontré las dosis necesarias a la formación del poema.
Allí me fueron dadas las aportaciones de la tierra y del alma. Y pienso que la poesía es
una acción pasajera o solemne en que entran por parejas medidas la soledad y la
solidaridad, el sentimiento y la acción, la intimidad de uno mismo, la intimidad del
hombre y la secreta revelación de la naturaleza. Y pienso con no menor fe que todo esta
sostenido -el hombre y su sombra, el hombre y su actitud, el hombre y su poesía en una
comunidad cada vez más extensa, en un ejercicio que integrará para siempre en nosotros
la realidad y los sueños, porque de tal manera los une y los confunde. Y digo de igual
modo que no sé, después de tantos años, si aquellas lecciones que recibí al cruzar un
vertiginoso río, al bailar alrededor del cráneo de una vaca, al bañar mi piel en el agua
purificadora de las más altas regiones, digo que no sé si aquello salía de mí mismo para
comunicarse después con muchos otros seres, o era el mensaje que los demás hombres
me enviaban como exigencia o emplazamiento. No sé si aquello lo viví o lo escribí, no
sé si fueron verdad o poesía, transición o eternidad los versos que experimenté en aquel
momento, las experiencias que canté más tarde.
De todo ello, amigos, surge una enseñanza que el poeta debe aprender de los
demás hombres. No hay soledad inexpugnable. Todos los caminos llevan al mismo
punto: a la comunicación de lo que somos. Y es preciso atravesar la soledad y la
aspereza, la incomunicación y el silencio para llegar al recinto mágico en que podemos
danzar torpemente o cantar con melancolía; mas en esa danza o en esa canción están
consumados los más antiguos ritos de la conciencia: de la conciencia de ser hombres y
de creer en un destino común………………………….
………………Hace hoy cien años exactos, un pobre y espléndido poeta, el más atroz de los
desesperados, escribió esta profecía: A laurore, armés dune ardente patience, nous
entrerons aux splendides Villes. (Al amanecer, armados de una ardiente paciencia
entraremos en las espléndidas ciudades.)
Yo creo en esa profecía de Rimbaud, el vidente. Yo vengo de una oscura
provincia, de un país separado de todos los otros por la tajante geografía. Fui el más
abandonado de los poetas y mi poesía fue regional, dolorosa y lluviosa. Pero tuve
siempre confianza en el hombre. No perdí jamás la esperanza. Por eso tal vez he llegado
hasta aquí con mi poesía, y también con mi bandera.
En conclusión, debo decir a los hombres de buena voluntad, a los trabajadores, a
los poetas, que el entero porvenir fue expresado en esa frase de Rimbaud: solo con una
ardiente paciencia conquistaremos la espléndida ciudad que dará luz, justicia y dignidad
a todos los hombres.
Así la poesía no habrá cantado en vano.
Al lado de las ideas que corresponden a cosas y a personas, existen otras
que no son tangibles, tales como las que se refieren a lo Justo, a lo Verdadero,
al Bien, al Mal, al Número, a la Causa, al Infinito, etc.. Ignórase cómo se
realiza el esfuerzo cerebral que transforma la sensación en idea, de igual
suerte que desconocemos cómo un dínamo convierte el movimiento en
electricidad, pero no es difícil darse cuenta de que las ideas tienen su origen en
los objetos que caen bajo nuestros sentidos, al paso que el origen de las ideas
abstractas, que no corresponden a ninguna realidad objetiva, ha sido objeto de
estudios que no han dado aún concluyentes resultados.
Los filósofos griegos pretendieron resolver el problema de las ideas
abstractas, Zenón, el fundador de la escuela estoica, consideraba el sentido
como la fuente de los conocimientos, pero la sensación no se convertía en
noción hasta después de haber sufrido una serie de transformaciones
intelectuales. Los salvajes y los bárbaros, que fueron los fundadores de las
lenguas latina y griega, adelantándose a los filósofos parece que ya
participaron de la convicción de que los pensamientos eran lujos de las
sensaciones, pues en griego, jaca, apariencia física un objeto, lo que hiere la
vista, significa idea, y que en latín sapientia, sabor de un cuerpo, lo que hiere
el paladar, se convierte en razón [1].
Platón creía, por el contrario, que las ideas del Bien, del Mal, de lo Bello,
etc., eran innatas, inmutables y universales; "el alma, en su viaje siguiendo a
Dios, menospreciando lo que impropiamente llamamos seres y elevando las
miradas hacia el solo Ser Verdadero, lo había contemplado y nuevamente se
acordaba de lo que había visto"………
PAUL LAFARGUE.